Manifiesto Crisiscista

``La crisis es un pozo convexo que nos atrapa dentro, todo el tiempo; y no importa cuánto pase: es el tiempo sin edad que se queda jugueteando en nuestras pestañas y en el rabillo de nuestros ojos para que siempre le miremos de cerca. Simplemente se queda aquí junto a nosotros. La crisis es tener que escribir.´´



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jueves, 19 de agosto de 2010

opciones del armaggedon

A) Osvaldo bajó del auto, atravesó la terraza delantera y entró en su casa, yéndose directo hasta su cuarto sin detenerse a saludar a nadie. Tomó algo y regresó al auto omitiendo despedirse de su madre sentada de espaldas a la terraza mirando el televisor. Cuando él pasó ella apagó el aparato y con la mirada perdida sobre la pantalla negra alcanzó a mirar reflejados los cristales del ventanal reflejando el seccionado y apresurado caminar de su hijo e imaginó que seguramente le sonreía a su juguetona novia Alicia.





B) En la ventana Elbia sólo se miraba el reflejo entrecortado de las piernas enfundadas en su maduro pantalón negro y al mirar ésto por segunda vez reflejado en el televisor apagado, llorando imaginó la enorme sonrisa que tenía bien preparada para su nueva amante Sofía, mientras Elbia lloraba.

domingo, 15 de agosto de 2010

versión inverecunda

El problema no es la muerte, el problema es la desaparición.
El problema es que el agua haga lo que ella quiera. Eso es el problema real. Cuando se sabe que algo jamás volverá. Cuando eso se hace transparente, cuando los muertos, cuando esos interminables seres incontables e inmarcesibles, se vuelven agua.
Todos los moribundos son agua por eso.
Se les van cayendo las piernas y los brazos y los ojos; sobre todo a esos muy ancianos, a esos que empiezan a quedar suaves desde dentro, esos que se pudren, esos que hacen apoptosis un día de pronto. Esos que se ponen flacos, que tiemblan, que babean, balbucean, olvidan más que nada, comen más que menos un día y al otro tiritan de frío. Esos que se se ponen viscosos y no turgentes. Esos que intentan salirse de su molde, que quieren romper poco a poco su piel con su hipodermis para salirse de esa prisión y entrar al mundo real. A tener ese contacto perfecto y directo con todo. Nadie se quejaría de la muerte si la desaparición no quebrantara vidas de paso. Más bien, esa güadaña significa un escondite asertivo. el lugar perfecto para no ser encontrado. Ahí donde ningún enamorado será molestado. Siempre se oye el Lohengrin ahí y el Caprice de Paganini.





esto es un borrador. me he esforzado por encontrar de nuevo esa voz que salía de mí influenciada por miles de autores reales, pero no lo logro. por eso ya no he asistido a las reuniones, siento que ya no tengo mucho qué aportar.


ahora, a destrozar, amies.

sábado, 8 de mayo de 2010

ruedas

Deberían existir ciclos vitales entre los vivos y los muertos...

Los muertos

que tanto extrañan la vida

Deberían resucitar en estos días de verano

De calentamiento global

por su avidez y su aburrimiento del descanso

No les importaría soportarlo

mientras los vivos

no queremos abrir los ojos

ni estar en esta tierra

ni recordar que existimos.

lunes, 22 de febrero de 2010

sin título

tu amor
luz ovípara
eclosiona
y eclosiona por distintos factores
esos factores son siempre arbitrarios
y tu arbitrio es el trémulo ulular naranja
que vaga y divaga por el orbe
entero
y cuando está en pedazos
también por el mundo en pedazos.

martes, 9 de febrero de 2010

Ahora sé que es así

Tu vientre de sal

suave como dios

implica una fragilidad

un sabor

una hendidura en las vidas

que se desliza hacia la orilla del mar

hacia mi lengua rota

............................como copa

abre un párpado

abre el otro

y los ojos cerrados se besan

se muerden

..............................y las cosas mueren

de piedad

Hay un rigor mortis en mi cara

una plancha ruborizante

una bofetada que se encamina a mí

para despertar

como trueno

como electricidad inverecunda y enhiesta

Nuca empañada de olores

se desliza por las manos

por las casas

por las azoteas y por todos los recovecos de mi cerebro pueril

tu vientre de sal

tu cama inexistente

tus brazos merecen un soliloquio

y nada es vasto sobre ti.

hay un grito todas las mañanas

un unicornio enfermo

una verdad escondida o dormida en la hamaca

un patíbulo que se muerde los labios deseando mis cuerdas

miércoles, 30 de diciembre de 2009

rotonda de los neros ilustres con sus amores

abro el vaso y veo la entrada:
una cueva asediada por mis ojos
hay una mordida en mi boca
y un remanente de escarcha en mi párpado
abro el vaso por la espalda
y encuentro un bosque de mil acres derruido
un vaho de leche
y cien piedras ahora desgastadas.
La euforia de mis labios -deshecha de palabras-
se desdobla en su asimetría y diletantismo
en una vacuidad convexa y un fluir presuroso.
abro el vaso y estás sentada
tus piernas se enredan como telarañas
hay en la oquedad algo que me quita el frío
el narciso
el clavel
el jazmín
la rotonda que se encarga de reunirnos
el punto de encuentro de los vasos, las flores y los muertos como yo.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Alzheimer (descripción)

no el pasado
el presente es intocable.
Octavio Paz





No hay secuencia del tiempo,
nada transcurre,
todo es un perpetuo grano de hielo,
ni quien busque ni quien encuentre forma,
ni quien se acople a la forma,
perentorio deseo de seguir así porque nada importa,
nada se mueve sólo un venir que sentido no tiene.

Es el vacío indescriptible
la impenetrabilidad de la materia es vulnerada
Tiempo en Einstein-Bose:
una boca que besa sin poder derramarse en la contraria
y eso disgusta.

Alzheimer
desde afuera se mira como un eco
desde dentro
miran pixeles, sólo uno.

Alzheimer
el presente encapsulado
y

no el pasado
el presente es intocable.

una paloma
un gorrión un suspiro
una bestia con maletas
un algo que se aleja
un bit una mariposa
un carnicero hace trozos del tiempo

El presente se viste de negro
con uniforme metálico
guadaña
y casa en colonia superpoblada.



lunes, 21 de diciembre de 2009

Mérida, Yucatán por la noche de invierno


Monolito incandescente
tótem, desnudo de su piel, cinicamente se muestra
águila empantanada de tinieblas
ritmo de calles asecha desde las azoteas
marcha contra el tiempo
oración inmisericorde para los callados
destajo de ovejas
redes plantadas por la ciudad
escondites de gatos absurdos
crujidos de dientes y huesos
ocasos púrpuras sobre la mar naranja
toda la ciudad es la opertura que precede al alma
borracheras cansadas, dormidas y borrachas vagan tu cuerpo
tu cuerpo de ciudad perpetua
y las escaleras que suben a tu boca son la manija del cielo
y desde ahí puedo mirar mi casa
y asirme de alas, dormirme y echarme a correr.

¡Mierda! Qué lugar para vivir.

martes, 24 de noviembre de 2009

De pronto la lluvia se hizo agua y tomó las azoteas, los cántaros, las fuentes, los animales dispersos por las calles, los vagabundos varados en la plaza, los autos estacionados y en movimiento, los árboles dorados y morados, los vendedores, los limosneros, el albañil que estoicamente acepta que su trabajo será arruinado. Se abrió paso entre los desagües y arrasó con los seres humanos.
Toda su caída fue reposo, como la muerte. No hubo lugar que no fuera abrasado por las aguas, aplastado por sus gotas sagaces y esponjosas que salieron de la nada del aire para parar en bocas sucias y vientres abultados por el embarazo.
La lluvia reposó en el suelo y durmió unos cuantos días sobre mi ciudad inmóvil y llena de frío, arroyos y sueño.
Los autos se detuvieron a verla caer y dormir, las mujeres tomaron sus baldes y los usaron como cucharones para sacar el caldo de las hoyas que se volvieron sus casas y los niños, llenos de pánico, buscaron papel seco para hacerse unos barquitos que los eleven unos centímetros de su suelo, cama de agua cansada.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Loveseat.


desde mis cabañas

encuentro las manchas

escondidas, duras

y polvorientas. Quiero

verlo todo

Voy a acostarme.

sábado, 17 de octubre de 2009

La Separación de los Hermanos Martín

Al borde de la azotea abrió las maletas que cargó durante todo el día y encontró su cuerpo, propio y viejo, tal como lo miró minutos antes en su recámara, la mismas pestañas largas, los mismos ojos pueriles y ojerosos, los brazos con vellos, las piernas flacas.
Sus manos muertas le tomaron las manos vivas, y sus piernas muertas se le enredaron a la cintura agonizante con la fuerza de una prostituta experimentada y se lanzó al vacío.
Joven y viejo, muerto y vivo, un ensangrentado siamés, cayó desde el duodécimo piso.

martes, 13 de octubre de 2009

números -duplicados en agua- se montan en caballos
apenas si miran sus pisadas
apenas salen a la mar del charco.

árboles hoja
árboles ojo
árboles ajo

un ardid de palomas contrabandistas
quiere suprimir cuencas oculares
de nada sirve coserlas
ni ararlas
sólo petrificarlas
si logran tenerlas se irán con ellas.

no sirve de mucho que yo les explique
que las prominentes presiones de la Tierra
se caen todas
que nadie es más reflejante
que este diáfano espejo de arena de Progreso
y sus percusiones en mi pecho
llevan un corredor de jardines
por los que pasan ágatas y plumas rojas

árboles hoja
árboles ojo
árboles ajo

Hay una cúspide en tus manos
y nubes ácimas en tu boca
que los ojos no levantan



Poema sin título encontrado en mi metroflog... por pura casualidad, me pareció un tanto interesANTE.

jueves, 1 de octubre de 2009

Andar Polvoso


camino encarcelado en la jaula del silencio
camino erguido se desvanece solitario
cansado

polvo se levanta
camino que me cubre
camino cansado, descanso de la yerba

Los pájaros se despiden en un aleteo

camino dormido y,
en la espalda del aire, quebrado.

viernes, 28 de agosto de 2009

Suite de Madera

Todo está solo
--------yo
-----------tú
----------el perro aquel
---------------------------y la muerte
que no sabe qué hacer.

II
Tu boca que se ensarta en mis oídos
y retumba
------------------como la muerte en los muertos
Tu boca que asalta
a tu boca

III
Tus pétalos nuevos que cantan
tu silencio espumoso
tus pies que cantan
tu fantasma ampuloso
tus ojos que abrazan mis ojos
y tus manos
y yo estoy tan nervioso.






(por favor, ignore los guiones, son requeridos para conservar los espacios)

Claroscuros


acarreo tus lenguas entre los pies
hombre de dos sombras
caminante entre las mañanas
con mi pensamiento enrollado en tus piernas
me dedico a olisquearte en rayos abruptos que entran por debajo de[la puerta
rayos de diamantes que brillan en mis párpados cerrados
y siempre me despiertan
que me mantienen –como lobos-
atado a la vigilia de tu espera.

jueves, 27 de agosto de 2009

Deshacerse Sobre tu Cama


Yo no veo al mar silbar

lo veo sufrir

deshaciéndose en tu cama.

Acaricia tus bostezos

y tus lagañas.

El mar es un omóplato que quiere tocar otro

visitante recién llegado

y enmedio tu cama

divisoria

-aterida y de fuego tibio-

camina entre las aguas de ella misma

que tú

que eres mujer en brasa

vas deshaciendo poco a poco

en esas exhalaciones de calma.


El mar deshaciéndose en tu cama

es un aforismo:

todo lo enseña

todo lo contiene

es el amor puesto a secar al Sol.

Silencio convertido en aire

grito colapsado en el vacío

parsimonia llegada de ti

agazapada en tus costillas

acechándome en la bruma de tu boca.


Es para ver mi amor secar a este Sol flagrante

en su angustiosa tarde.

miércoles, 19 de agosto de 2009

La Laberíntica Ciudad de Aire


En esta rimbombante ciudad
No hay por donde establecer un camino
Y tampoco cómo quedarse sin sus palabras
Aunque apenas uno las pronuncia se quedan en el aire
Y uno –quiéralo o no- ya las ha regalado
Se vuelven palabras de aire
Entonces, al leer este verso
Habrá un “aire” de aire
O tal vez un vaso de aire de agua
o un vaso de agua de aire
y la antítesis:
un vaso de aire de agua de aire
para soñar que hay un poco de agua seca
o agua que no moja tanto.

lunes, 27 de julio de 2009


NÚMEROS Y TARJETAS.

I
Había esperado toda su vida por esa última cita casual. La había imaginado tantas veces mientras caminaba por la calle. Imaginaba, por ejemplo, que al dar la vuelta en la esquina los dos se encontrarían caminando en direcciones opuestas como sus sexos y platicarían de nuevo por horas; o encontrarla al salir de una función o tal vez antes de entrar, en la taquilla.
Pasaba por las mismas calles, por su casa, por la casa de sus abuelos, iba a los mismos sitios a los que iba con ella, pero no quería llamarle, prefería seguir con esa circunspecta fe en la casualidad. La casualidad nunca lo dejó mal, pero sí se demoró un tanto, y esta vez lo hizo unos cuantos años y de una manera en que su corta imaginación jamás habría de señalarle.
Una llamada lo despertó y con los ojos cubiertos por una membrana de cansancio muy difícil de disolver, contestó el teléfono con una voz plagada de murmullos:
-No, número equivocado. -Y colgó.

II
Memorizó el número de teléfono desde que ella se lo dio en el coche, escrito en un papel arrancado con sus pequeños y cuidados dedos. Sus manos eran más poderosas que sus labios. Antes de escribirlo, ella preguntó “¿cómo le pongo? ¿sólo Renata?” y él dijo que con eso sería suficiente, cuando en realidad sabía que al escribir su nombre todo se desbordaba, el papel se volvía insuficiente, todo quedaba plagado de su materia, de su nombre, de ella. Él sabía bien que ella pudo haber escrito una simple serie de números y de cualquier manera hubiera recordado cada recoveco del papel, las características de la tinta, el tipo de números que escribió y demás detalles que convertían ese papel en un objeto de museo.
Bajó del coche y lo miró a los ojos. Esos ojos de ella que llenaban todo el país escrutaban esas esferas pueriles y endebles, enceguecidas por ella, tímidas ante la fuerza y dureza amorosa que exhalaban. Ella lanzó un beso y se dio la vuelta tratando de aparentar que estaba preocupada por sus responsabilidades. Era tarde pero no le importaba mucho, y a él mucho menos: no eran sus compromisos. Les hubiera fascinado la idea de posponerlos y se quedarse juntos toda la tarde. Pero a ambos les faltaba valor y no de igual manera orgullo.
-nueve, nueve, nueve, dos, dos ocho, cinco tres, cero nueve.
Un verde en el semáforo siempre sí es impostergable. Ante un semáforo nadie se detiene a pensar que entre sus dedos está la enzima catalizadora de la emoción que sentiría muchos años después así que conduce con el papel entre los dedos, lo arruga un poco al tomar el volante con fuerza y el papel sin más delicadeza.
Nueve, nueve, nueve, uno, cuatro cuatro, cero cero, cuatro cuatro.
Él nunca la llamó, esperaba a que sea ella quien le marcase, quien se interesara en la relación que sostenían en ciernes y que se siempre se quedó en vilo. Las esperas de su actitud lo hicieron perder el número que ella conocía y por el que se comunicaban. Así de simple fue como dejaron de verse. Toda cita, todo encuentro casual tiene un final por casualidad.




III
Mayo en Mérida. Se han olvidado entre el calor. Pareciera que se pusieron de acuerdo para seguir cada uno solo por bifurcadas rutas cada vez más distantes y no que fue el destino quien los separó forzosamente.
Ella vive sola. Él vive con otra, pero su sigiloso amor siempre se ha mantenido acechando el regreso de ella. En una perpetua espera. Ella siempre ha sido más comedida, menos apasionada.
Nueve, nueve, nueve, seis, dos cuatro, siete cinco, dos tres.
Ella por la mañana necesita el fregadero, pero no sirve; ergo, necesita también al plomero. Busca en su agenda, en su bolso, en su escritorio, en la mesa del teléfono y ahí está: la tarjeta blanca, arrugada y borrosa que le entregó el plomero –tal como ella lo hiciera años atrás-, antes de irse, pretendiendo publicidad barata.

ARMANDO CIAU SALAZAR
PLOMERIA Y ELECTRICIDAD
Nueve, nueve, nueve, seis, dos cuatro, siete cinco, dos ocho.

Los números luego de tres meses en una tarjeta no son del todo claros y el ocho más bien parece tres, así que ella marca las cifras que cree que descifra. Nueve, nueve, nueve, seis, dos cuatro, siete cinco, dos tres. Y espera en la línea.
-Aló- él acaba de conciliar el sueño y, al recibir esta llamada, también de despertar.
-¿Es usted el plomero Armando Ciau?
-No, número equivocado.
-Gracias.
Cuelgan.
Al cerrar los ojos él sabe que las voces no cambian mucho. Él sabe que conoce esa voz. El sabe que le ha colgado a la bailarina con manos de agua y mirada de madera. Y la membrana de cansancio se desploma de sus ojos y su lengua domina al sueño y sus orejas se adaptan al ruido de la mañana y sus manos saltaron sobre el identificador y para volverle a marcar, pero para entonces ella ya había marcado el número correcto.

jueves, 23 de julio de 2009

el raYo.


La estruendosa bifurcación del rayo
La columna vertebral de la Tierra
su partida
su principio su fin
su cintura angosta como tus palabras
toda su luz extraviada en la piel de tu cara
ese flash inmarcesible
luminoso y terso como una llama
deambula en apoteosis
y vacía de aforismos tu cara

Su voz seca
ronca
se parte
en bocanadas que respiramos
respiro
respiras
sólo que hay inhalaciones
que no se aprecian en tus pulmones

lunes, 15 de junio de 2009

pasos giratorios

Usas mi corazón marsupial
como hotel de paso
y riegas tus pasos por las aurículas
y riegas tus pasos por las ventrículas
pero tus pasos no se quedan ahí
se amotinan por todo mi cuerpo
se amotinan por todo mi cuero
se agazapan
soslayan mi ínfimo poder con tu cuerpo infinito
y es que puedo hacer tantas cosas
controlar otras
miles de subordinados
autos
máquinas
edificios
complejos diagramas de árbol
pero tus pasos
tu pasos
pasan por mi pensamiento como por un patio soleado
y me dejan en vilo
con las palabras fracturadas
y los hilos de la mirada enrollados.

Fernando Cisneros.